El Clown es una técnica dentro del teatro que permite a la persona que practica esta actividad sacar todas sus emociones, como la alegría, el amor, la ternura, la tristeza, la euforia, el miedo, etc desde un estado total de vulnerabilidad. Es decir, nos muestra todo lo que le esta pasando desde su verdad absoluta, sin exagerar ni ocultar nada. Un estado puro, real y sincero.
El clown quiere jugar, divertirse y sentirse querido. Toma todo lo que sucede a su alrededor, por eso su mirada siempre esta alerta a lo que sucede y de ésto dependerá si su estado continua tal cual llegó o se modificó.
Hay muchos aspectos fundamentales en la técnica. Uno de ellos es la MIRADA. El Clown tiene contacto visual y sonoro con el publico. No existe esa “cuarta pared” que sí está en una obra de teatro clásica. Por ende siempre está perceptible a todo lo que pasa en el lugar en el que se encuentra. Toma éstos acontecimientos y los incorpora a su rutina.
Otro aspecto es el REGISTRO, el Clown debe estar atento a como se encuentra el publico durante su presentación. Si nota que el mismo no esta en sintonia con el, si no le están prestando atención, debe aceptar ésto e inmediatamente modificar lo que venia haciendo. Una forma es BLANQUEAR la situación, hacerse cargo de su FRACASO y tomarlo como plataforma para otra acción.
Lo que pase en escena modifica al Clown, ya sea una ovación o un silencio total y absoluto. Vive del problema y el fracaso. Son un motor para el, no una traba. No le tiene miedo al ridículo, lo incorpora y lo disfruta. Cree en el, cree en lo que hace, siempre.